Crisis de confianza

Los comentarios recibidos a raiz de mi último post van todos en la misma dirección: la mala reputación que hoy tienen los bancos. Ya sea por su participación en los orígenes de esta crisis a nivel macroeconómico o por su “más que discutible” gestión comercial realizada a través de sus oficinas a nivel particular, punto en el que centraré mi reflexión.

Esta caída de la popularidad no es exclusiva entre los lectores de mi blog sino que poco a poco vemos como va calando en la sociedad y reflejo de ello son los diversos programas de televisión que últimamente han puesto el foco en las prácticas del sector financiero. Inicialmente fueron programas más “minoritarios” como Singulars del Canal 33 y sus siempre interesantes entrevistados. Pero ahora el debate ha trascendido los pequeños círculos de las segundas cadenas autonómicas para pasar a las cadenas líderes de audiencia. El Follonero abría la veda con sus especiales en Salvados en La Sexta y últimamente hasta Tele5 ha dedicado uno de sus programas prime-time, El gran debate, a polemizar sobre algunas de las controvertidas acciones comerciales de la banca. Que programas como el de Jordi González decidan dedicarle tantos minutos de su “valioso” tiempo (en vez de hablar sobra la última novia de Paquirrín o sobre qué personaje ha dicho qué de tal otro) a “denunciar” unas prácticas bancarias demuestra que éstas están ya en boca de mucha gente.

No voy a ser yo quien discuta sobre el papel del sistema financiero a nivel macroeconómico. Ya existen expertos en la materia y numerosos documentales (os recomiendo Inside Job). Mi reflexión va sobre qué modelo financiero y de sociedad tendremos cuando salgamos de esta situación.

La gestión de la banca está provocando que el malestar de la gente hacia ellos se convierta en desconfianza. Cada vez hay más voces que a nivel particular denuncian acciones comerciales bancarias de dificil justificación. ¿Pero que pasará cuando pase la tormenta? No olvidemos que el papel del sistema financiero es canalizar el ahorro de las familias hacía el sistema productivo con necesidad de financiación para seguir invirtiendo. ¿Qué pasará entonces si la gente sigue desconfiando de lo que le recomiende su director de oficina? Por el contrario ¿la gente habrá olvidado y volverá a confiar en aquellos productos que le ofrezca su director de oficina para sus ahorros?

Si la gente deja de confiar en los bancos, porque no se fía, se tendrá que buscar un sistema alternativo para canalizar esos ahorros. ¿Triunfarán los modelos de banca ética o responsable como Triodos? ¿Serán en cambio modelos “sociales” 2.0 como Zopa o Prosper los que sustenten el futuro del pais? ¿Serán nuestos dirigentes capaces de diseñar o sentar las bases para un nuevo sistema alternativo? Sinceramente por mucho descontento social que haya hoy en la calle no me parece que nuesta sociedad esté preparada para este cambio tan radical (y de nuestros dirigentes mejor no esperar nada para no sentirnos desengañados luego).

Sí que creo en cambio que la gente “olvidará” y volverá a confiar sin preocuparse de las consecuencias y sin analizar los productos contratados. Desgraciadamente esto querrá decir que como sociedad no hemos aprendido nada. No se trata de demonizar a la banca, pero si en cinco o diez años todo sigue igual habremos pasado por una de las crisis más profundas de la historia sin haber hecho los deberes para evitar volver a caer en ella en el futuro. Y esto  debería entristecernos porque como sociedad moderna no habremos avanzado nada, lo que nos situa tristemente al mismo nivel que el vivido durante la Edad Media.

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8 respuestas a Crisis de confianza

  1. Carlos Solis dijo:

    Cuanta razón tienes, no hemos aprendido nada, o mucho peor, hemos aprendido , pero mal.

    Hemos aprendido a resignarnos, a aceptar que las cosas no puede ser de otra manera, y para muestra están los constantes y confiados delitos en lis que han incurridos muchos políticos que siguen contando con soporte popular.
    Estamos ante la sociedad del conformismo, de la resignación y del individualismo. Las cosas se valoran de modo ventajista, si me ofrecen un crédito barato lo contrato y punto, si me ofrecen un seguro barato lo contrato y ya esta.
    Aunque sabemos que eso tiene muchas consecuencias, y aunque las mismas no sean analizadas, su repercusión es brutal.

    De todos modos yo soy optimista y espero que llegue una nueva generación de jóvenes que tenga un talante mas critico y valore las cosas de otra manera. De ese modo iniciativas coherentes y transparentes tendrán éxito mas allá de su precio.

    • Hola Carlos,

      La verdad es que la juventud ha sido siempre rebelde e inconformista por naturaleza y a medida que pasa el tiempo se va desradicalizando. Aunque tal vez sea esta generación que viene, que por desgracia se le presenta un futuro nada prometedor, la que sea toda la vida inconformista. Lo más triste es que a esta generación de jóvenes, la mejor preparada en la historia de este país, se le esté empezando a conocer como la generación perdida por las pocas oportunidades que tienen ante si.

      Gracias por tus comentarios

  2. Juan Manuel Blanco dijo:

    ¿Y en esta situación, por qué las entidades aseguradoras no hacen nada? ¡Mira que lo tendrían fácil simplemente mostrando su comportamiento, y buen gobierno, frente al de la banca! O recordando que no le están costando un duro al españolito de a pie… O que sus productos, por mucho que se diga de su letra pequeña (donde sin duda hay que mejorar), no son en absoluto las preferentes….

    • Hola Juanma,

      siempre que doy charlas sobre el sector asegurador comento lo mismo: la poca visibilidad que tiene ante la sociedad pese al importante peso específico que tiene, no solo económicamente, sino sobretodo socialmente. La razón es para mi también un misterio.

      Gracias por tu comentario

  3. David Torío dijo:

    Las “malas reputaciones” normalmente han sido ganadas a pulso por los sujetos que las padecen (los bancos con su actitud hacia los clientes y la sociedad con su permisividad e indiferencia).

    Quiero creer que en esta ocasión vamos a aprender algo, pero me preocupa que las entidades financieras aprendan más todavía.

    Saludos

    • David, creo que tus temores se harán realidad y quien más va a aprender de esto será la banca. Solo nos queda esperar que sea para bien.

      Un saludo y gracias por los comentarios.

  4. José Cantero Martínez dijo:

    Estoy totalmente de acuerdo contigo, pero no debemos del olvidar que venimos de una sociedad que culturalmente deja mucho que desear, tristemente para todos nos estamos acostumbrando a que otros nos saquen de los problemas y eso lo vemos en la actualidad a muchos niveles.

    Lastima que cuando pase esta crisis no habremos aprendido la lección y volveremos a caer en todos los errores de antaño.

    • Tienes razón con el tema cultural, pero creo el hecho de ser un país donde Gran Hermano y Sálvame son líderes de audiencia no nos justifica ni exime de aprender de nuestros errores.
      He leído que existen unas propuestas de mejorar la cultura y formación económico – financiera en las escuelas. Parece un buen primer paso pero mucho me temo que encargarán dicha tarea a la banca (es como si pusieran a la zorra a vigilar el gallinero, no?)

      Gracias por tu comentarios

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